"Que toda vida es sueño y los sueños sueños son? "

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martes, 13 de abril de 2010

Argentina III - Norte

Del 26 de marzo al 8 de abril
Mendoza-Tucumán-Puerto Iguazú -Salta-Jujuy-Tilcara-Purmamarca

El día 26 llegábamos otra vez a Argentina desde Santiago de Chile. Pasamos 2 días en Mendoza, la capital argentina del vino. Es una ciudad grande pero muy agradable, limpia y ordenada. Como dicen los porteños, en Mendoza puedes hacer picnic en sus calles de lo limpias que están. Tiene restaurantes muy selectos donde degustar los mejores vinos de la zona. Es también famosa por el calor que hace.

Como está en las faldas de la cordillera, antes de marchar de aquí nos fuimos a cruzar la cordillera de los andes hasta la frontera con Chile. Ya habíamos hecho esta carretera para ir hacia Chile, pero con el bus simplemente pasas y no puedes detenerte en sus paisajes lunares y sus puntos de interés.



Para los argentinos esta es una ruta mítica ya que sirvió al ejército de San Martín y de las Heras para desplegar sus tropas durante la guerra de la independencia de los realistas. También la utilizó el Che Guevara en su ruta por Sur-América. Y recientemente, sirve de ruta de paso para el París Dakar.



Los españoles también la conocían muy buen, ya que es zona muy rica en minerales; oro, cobre, zinc, etc y era zona de extracción importante. Y se creía además que sus aguas termales tenían poderes curativos, por lo que se acabaron construyendo importantes hoteles termales en la zona.

Ese mismo día nos íbamos hacia Iguazú haciendo una parada de 2 días en Tucumán, a 14h de Mendoza, ya que el viaje directo hasta Iguazú eran más de 48h en autobús y como tiempo no nos faltaba, decidimos hacer parada de descanso. Paramos en Tucumán, ciudad histórica ya que fue aquí donde se firmó la independencia de Argentina de los españoles en 1816. A parte de su gran historia, los atractivos de la ciudad son casi nulos.

El día 30 cogimos el autobús hacia Iguazú. 22horas más en ruta. Nos había quedado descolgado, y pensamos en dejar las cataratas para otra ocasión, pero sabíamos que nos íbamos a arrepentir y decidimos pegarnos la paliza para verlas. Y no nos arrepentimos.

Llegamos a Puerto Iguazú a las 10 de la mañana del día 31. El paisaje es puro trópico, muy selvático y húmedo. A Argentina no le falta de nada naturalmente hablando, tiene de todo.

Las cataratas de Iguazú son finalistas para entrar en la nueva lista de las Nuevas 7 maravillas naturales del mundo. Son compartidas por Brasil y la Argentina, aunque es la parte argentina la que tiene la mayoría de cataratas. Pero hay que visitar las dos partes, ya que en la parte argentina sientes y vives muy de cerca las cataratas pero la parte brasileña te da la panorámica y es donde te das cuenta de la magnitud y la grandeza del sitio.



Claro que desde Argentina te dicen que no hace falta ir a la parte brasileña, ya que para ellos las cataratas son argentinas y ya.

Iguazú es el primer destino turístico de Argentina. Su más grande maravilla. Era Semana Santa y llegaban miles y miles de personas.

Nosotros quisimos visitar primero la parte argentina el miércoles de semana santa. Pero había un piquete en la carretera y nadie pudo pasar ese día. Había gente que se tiraba de los pelos, ya que muchos llegan por la noche, duermen, al día siguiente ven las cataratas y se agarran un avión de vuelta. Decidimos entonces ir a la parte brasileña. Aunque teníamos que cruzar la frontera, tan sólo tardamos 1hora en llegar hasta allí. En esta zona hay la trifontera, todas a un paso, entre Argentina, Brasil y Paraguay.

Y es difícil describir lo que sientes estando en el parque ya que no hay palabras que puedan definir la fuerza, la energía y la grandiosidad del lugar. Ni por supuesto las fotos pueden hacer justicia.




Puedes hacer todo el circuito caminando sobre pasarelas, y en algunas, como la de la garganta del Diablo, la pasarela te mete en el epicentro del huracán de agua, y de allí sales chorreando de agua. Simplemente IMPRESIONANTE. Derroche de energía.

El día siguiente, visitando la parte argentina, fue donde lo vivimos más de cerca. Las pasarelas pasan por todos lados, van por debajo de las cataratas, por encima…también cogimos el barco que te lleva por los rápidos hasta dentro mismo de la catarata de los Tres Mosqueteros. Un subidón de adrenalina. Debajo de la catarata no podíamos ni abrir los ojos, pero podíamos sentir toda su fuerza.

Todo el parque, descubierto por un español de apellido Cabeza de Vaca, es una importante reserva natural de flora y fauna. Las cataratas son impresionantes por su amplitud más que por su altitud, ya que tienen solamente 60m de alto pero casi 4km de ancho.

Y después de 3 días en la selva, volvimos de dónde habíamos venido, del nord-oeste de Argentina. Pasamos por Tucumán, pero solo de paso, en menos de 1h cogimos otro bus hacia Salta, más al norte.

Salta se ha convertido en el 3r destino turístico de Argentina, después de cataratas y el Perito Moreno. En esta provincia, y la de Jujuy, es donde encuentras la cultura más fuerte argentina, con sus peñas, su folklore, su gastronomía propia y su comunidad indígena.
El pueblo es bonito, con arquitectura colonial muy bien conservada, así que pasamos un par de días de paseos y visitamos una de las peñas…que ahora parece un espectáculo de Port Aventura con escenario, luces etc… fue divertido, y además celebrábamos el cumpleaños de un amigo británico que habíamos conocido en el sur de argentina. Nos volvimos a encontrar aquí.



De lo más interesante que visitamos en la ciudad fue el MAAM- el museo arqueólogico de alta montaña-. En él puedes aprender sobre la vida andina, la puna ( alta montaña) y cómo vivían las culturas precolombinas. Para ellos, la naturaleza era sagrada, en especial las montañas, que eran dioses que protegían a las comunidades. Para los incas esto era uno de los puntos más importantes de su cultura, y construían en la cima de estas montañas, muchas de casi 7000 metros, edificios para sus rituales: los “Adoratorios de Altura”. Ocasionalmente, se hacían sacrificios de niños, normalmente de clase alta, para honrar a la Pacha mama (madre tierra). En 1999 se encontraron los cuerpos de tres niños en la cima del volcán Llullaillaco, de 6700m de altura. Y es en este museo donde puedes verlos, perfectamente conservados por la altitud a la que fueron encontrados. Increíble.

El día 6 subimos más hacia el norte hasta Jujuy, una de las ciudades más feas de Argentina. Hicimos una parada de un día para ver el Barça-Arsenal, celebrarlo y al día siguiente alquilamos un coche para recorrer la zona más norte del país, fronteriza con Bolivia y en plena cordillera de los Andes.

Atravesamos la famosa quebrada de Humahuaca, y llegamos hasta el pueblo de Humahuaca. El pueblo es muy auténtico, aún conserva mucha esencia, calles sin asfaltar, polvo, casas de adobe rosado y blanco, ritmo de vida super pausado…. En esta zona la gente es muy indígena. De allí fuimos a Tilcara donde pasamos la noche. Es también un pueblito con encanto rodeado de cerros y de cactus gigantes que parecen el lejano oeste. Muy desértico y seco.




El día siguiente fue nuestro último día en Argentina. Lo pasamos en Purmamarca, un pueblo aún más pequeño a los pies de una de las maravillas naturales del país, el cerro de los 7 colores. Una montaña multicolor fruto de la cantidad de minerales que tiene. El paisaje que lo rodea también es espectacular.



Y el día 8 de abril, de nuevo 9 horas de bus para cruzar la frontera con Chile en el paso de Jama a 4.000 metros dirección al desierto de Atacama…y ya dejamos la Argentina.
Grande!

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